MORIHIRO SAITO
 
EL GUARDIÁN
 
(1928 ~ 2002)
 
 
 
 
CLIC SOBRE LA FOTO
 
 
Durante aproximadamente 23 años, MORIHIRO SAITO vivió, sirvió y estudió con O-SENSEI MORIHEI UESHIBA.
 
O-SENSEI, en sus últimos momentos, confió a SAITO-SENSEI la responsabilidad de cuidar del AIKI-JINJA y del DOJO de IWAMA.
 
Este trabajo fue hecho incansablemente por SAITO-SENSEI Y SU FAMILIA hasta la fecha de su propia muerte.
 
Por la persistencia, consistencia y dedicación de su manera de enseñar, él se hizo también el guardián del la FORMA BÁSICA que le había enseñado el FUNDADOR.
 
Él Desarrollo un sistema único de estudio de AIKI-KEN, AIKI-JO y TAI-JUTSU.
 
MORIHIRO SAITO SENSEI dejó muchos seguidores, y entre nosotros se encuentra especialmente su hijo y heredero, HITOHIRO SAITO.
 
 
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En el decimotercio día del mes de mayo, en el año 2002, aproximadamente 9 pm, tiempo de Brasil, yo recibí una llamada telefónica de la ciudad de Iwama-Japón con las noticias que MORIHIRO SAITO SENSEI había dejado.
 
Yo realmente no sé lo qué haber encontrado y el tiempo que yo viví con aquel hombre, significo para él.
Yo sólo puedo saber cómo esta experiencia me ha afectado desde lo nuestro primero encuentro.
 
Del tiempo que yo viví y entrené en Iwama, y durante los años siguientes a a la fecha actual, yo he estado intentando entender lo que él nos mostró a través de sus clases, seminarios y palabras. Yo busco esta comprensión especialmente a través de la memoria de algunas instrucciones personales que yo recibo directamente de él.
 
La partida de aquéllos que son estimados a nosotros siempre es prematura, particularmente de aquéllos que han avanzado lejos en el camino que nosotros seguimos.
 
Sin jamás haber tenido una experiencia similar en mi vida, yo no sé qué pensar de este sentimiento que a menudo sorprende me y deja un frío y un vacío inexplicable en mi alma.
 
Hay muchos que estuvieran durante mucho tiempo con él, sobre todo su hijo HITOHIRO SAITO. A través de ellos, yo espero que nosotros podremos ver su luz brillando, así como pudimos ver la luz de O-SENSEI que brillaba a través de él.
 
Por mi parte, durante mi entrenamiento junto con mis estudiantes, yo estaré intentando siempre recordar de sus enseñanzas al máximo de mi capacidad.
 
Personalmente, dentro de mi alma yo espero poder siempre recordar el sonido de su voz a retumbar, y la sensación su mano pesada que pegaba encima de mi cabeza mientras corrigiendo mis errores, y empujándome delantero en mi descubrimiento en el camino de AIKI.
Aquí yo dejo un mensaje de agradecimiento, esperanzado para verlo de nuevo en mis sueños.
 
(Carlos Nogueira)